miércoles, 27 de junio de 2007

¿Jóvenes que desean salvarse?




El viernes de la semana pasada fuimos, Willy y yo, a presenciar el ensayo de los muchachos (sin las muchachas, una constante de este disco) de El Viento del Oeste, coro que dirige Claudio Morla y que se especializa en polifonía temprana y del Renacimiento.


En la foto vemos el raudo movimiento de los brazos del Mº Morla, y notamos también que el conjunto está ensayando en una iglesia. Se trata nada menos que de la histórica Iglesia Metodista de la calle Corrientes, llamada a fines del siglo XIX, el "templo de los americanos". La obra: Educación sexual moderna. Para quienes no conocen el material, se trata de una cruza de gregoriano con polifonía temprana, precisamente. Pero Claudio Morla le hizo una adaptación, un "tratamiento" digamos, hasta dejarlo de un color uniforme.

La versión es sutil y muy cómica al mismo tiempo y, por supuesto, es totalmente sin acompañamiento instrumental.

Fue uno de los últimos ensayos. Salimos de la iglesia llenos de fe (faltaba menos) en el éxito de la grabación. Una sensación muy reconfortante, les aseguro.

martes, 26 de junio de 2007

Extramuros

Ahora sí, la foto prometida. Siete señores de Extramuros, incluido su director, Ricardo González Dorrego, arriba a la derecha (falta uno de los que grabarán), sonrientes luego del ensayo del Teorema de Thales, en el Colegium Musicum. Adivinanza: hay un cantante que ya apareció en dos fotos de este blog. ¿De quién se trata?

domingo, 24 de junio de 2007

Algo de rock, por fin

Mentira, no habrá rock en este disco, pero sí una batería, en el "Teorema de Thales". Quería poner la foto, tomada en el ensayo (el viernes 15 de junio a las 10 de la mañana) de Extramuros con los músicos, en el Collegium Musicum, barrio de Palermo, Buenos Aires. Es un instrumento que no había aparecido hasta ahora en la sala de grabación, al igual que el piano. El trío forma así: Abel Ghelman en piano, Pablo Paz en bajo eléctrico y Gabriel Spiller en batería.
Arriba, a la derecha en la partitura (¡¡12 páginas en A3!!) se lee: "Letra: Thales de Mileto; Música: Carlos Núñez Cortés". No hace falta que explique mucho más, creo que es una de las piezas más conocidas de Les Luthiers. Charlando con conocidos y familiares, llegamos a la conclusión de que muchos de nosotros aprendimos nuestro primer teorema graciás a la grabación. En mi caso, además, creo que aprendí la palabra "teorema" gracias a esta canción, a los ocho o nueve años, mucho antes de saber quién había sido Thales, Euclides u otros griegos ilustres.
Mañana subiré la foto que tomé a los muchachos de Extramuros (director: Ricardo González Dorrego). Creo que si les cuento que Willy y yo salimos felices del ensayo no hace falta que explique nada más. Realmente pienso que va a ser una perla esta canción, los cantantes (muchos de ellos integrantes del Estudio Coral de Buenos Aires que dirige Carlos López Puccio) y los instrumentistas son excelentes. Y ambas partes se entendieron muy bien en el ensayo.

viernes, 22 de junio de 2007

La bestia primigenia

Con ustedes, Alejandro Meerapfel, barítono solista en "Oi gadoñaya" (canción popular rusa con texto de Marcos Mundstock, que en este disco grabara el Grupo Vocal de Difusión, dirigido por Mariano Moruja).
Todos quedamos impactados por la potencia y expresividad de Alejandro. Simplemente quería subir la foto, ya que no puedo poner una grabación. Mientras tanto pueden ir escuchando la versión original de Les Luthiers, hasta que en agosto salga "Muchas gracias, Mastropiero".

miércoles, 20 de junio de 2007

¡Perdón!

El jueves pasado (14 de junio) entramos nuevamente a los Estudios Ion, con el objetivo de seguir grabando canciones para el disco. En primer turno tuvimos al grupo vocal La Maroma, que hizo una versión notable de "Perdónala" (bolérolo) y "sufrió" la visita de Daniel Rabinovich, en la foto con el director Javier Zentner (creo que no hace falta aclarar quién es quién, ¿no?). Daniel estuvo unos minutos en la Sala de Control escuchando sin ser visto por el grupo, y luego pasó a la Sala de Grabación, donde saludó a cada integrante del grupo y a su director, viejo conocido de la primera época de Les Luthiers (Zentner es una de las voces en el disco de la Cantata Laxatón, por ejemplo). Por supuesto que tamaña visita obró como estímulo para el grupo. El solista del bolero fue Juan Martín Yansen (que también tocó guitarra) y contamos con Juan Pablo Lazo como guitarra solista, músico invitado.

Luego fue el turno de Camaleones, que registró "Juana Isabel", un merengue venezolano que es parte del actual recital de Les Luthiers (Los premios Mastropiero). Con esta canción se da la rara situación de que es un "inédito" ya que no está disponible aún en ningún formato. Por lo tanto será una novedad para muchos (no se consigue ni en You Tube). No es mucho lo que queda por contar: grabamos un rato hasta que encontramos "la" toma (los integrantes de Camaleones tuvieron paciencia y fueron calentando motores hasta encontrar la mejor versión, en un tema que no daba para andar cortando y "pinchando") y no recibimos ninguna visita ilustre...

Después grabamos algunas cositas más con distintos cantantes, partes de otras canciones, etc. Fueron 11 horas seguidas en Ion, y nos fuimos de allí con 11 canciones completas. Cada vez falta menos: de hecho en menos de dos meses el disco estará a la venta... Parece mentira. Como la rueda no para nunca, teníamos un ensayo el viernes a las 10 de la mañana. Pero eso será motivo de otra crónica.

lunes, 18 de junio de 2007

¡Nada de silencio!

A medida que avanza la grabación podemos ir extrayendo algunas conclusiones. Algo muy notorio es que escasean las mujeres en este disco. Creo que cualquiera que haya ido viendo las fotos lo habrá percibido. Estos muchachos de Ellos hacen un gesto típico de enfermera en la fotografía (gentileza de Peter Franke, fotógrafo del grupo), pero de enfermera barbuda, ¿no?
Luego de nuestro fugaz paso por La Rioja llegamos el domingo al mediodía a Córdoba. Hugo de la Vega nos recibió con un extraordinario asado, regado con vino tinto, por supuesto. En la mesa de la familia De la Vega también se encontraban un par de directores amigos: Guillermo Pellicer (que nos dio una mano grande con los traslados, hotelería y logística) y Santiago Ruiz (integrante de Ellos). Luego del postre delicioso hecho por Lucy, cada uno fue a descansar un rato para estar en pie a la noche, cuando ensayarían los dos grupos que grabamos en la Docta.
Los ensayos fueron en la Iglesia de la Merced. Todo funcionó de maravillas, tengo fotos que documentan ambos ensayos y que iré subiendo de a poco, como todo el material que he ido acumulando.
A la mañana siguiente (lunes 11 de junio) amanecimos a las 9 en el estudio Moon para grabar "Somos adolescentes, mi pequeña" (Motete menor). La verdad es que fue un enorme placer trabajar con Ellos. Tan bien funcionó todo que sobraron más de dos horas de la planificación. Hubo tiempo para grabar un lied de Schubert, que por supuesto no irá en el disco "Muchas gracias, Mastropiero". Y hubo tiempo para almorzar lentamente, ver e-mails, charlar con nuestros amigos cordobeses, etc.
Luego de ese intermedio pacífico llegó el grupo vocal Magüey, listo para grabar el "Boleró de Mastropiero", una de las obras más difíciles del disco, quizás. Contamos con Valentino Micca en contrabajo; los demás instrumentos del bolero fueron grabados por los músicos del grupo, que es un sexteto de cantantes más un guitarrista. Nos divertimos mucho durante las tomas, fuimos dejando atrás las dificultades que se fueron presentando hasta lograr una preciosa versión del exagerado bolero. Hugo dirigió todo desde la sala de control y estuvo atento a cada nota y cada intención de sus muchachos. Como en el grupo hay mujeres (¡por fin!) tuvo que adaptar la partitura de Les Luthiers: lo hizo con inmenso buen gusto y sin alterar la armonía original.
Terminamos todo en el tiempo planificado, tuvimos tiempo de escuchar lo grabado, de cenar otra vez con el Mº Pellicer y apenas subimos al micro que nos traería de vuelta nos dispusimos a dormir/roncar...
Quiero agregar que en Córdoba contamos con la invalorable asistencia de Jorge Yadanza, que se ocupó de conseguir el estudio de grabación, donde operó el dueño, Edgardo Moyano. Willy y yo trabajamos muy relajados, y quiero que sepan que tanto los micrófonos como los equipos de Moon están en el mejor nivel que se puede conseguir en la Argentina. Esto (que se notará cuando editemos el disco) hace que no se encuentren diferencias entre las tomas que se hicieron en Ion (Buenos Aires) y las que se hicieron en Moon (Córdoba) o La Cuerda (La Rioja). Sé que para muchos de los que leen este blog lo importante es ver las fotos, leer las anécdotas y palpitar las versiones, pero los aspectos técnicos son importantísimos y no quería olvidar la mención a nuestros amigos de Córdoba: ¡gracias!

sábado, 16 de junio de 2007

Nostalgias riojanas


"Pago donde nací...". Así comienza una famosa zamba que está muy ligada a "Añoralgias" y se llama "Nostalgias santiagueñas". Es una temática común a muchas zambas y chacareras (y a mucha literatura antigua) el recurrir a la memoria del lugar que la vida nos hizo dejar atrás. El sábado pasado (9 de junio) estuvimos grabando en la ciudad de La Rioja. Nuestros anfitriones fueron los muchachos de Librevoz, quinteto dirigido por Camilo Matta que está por cumplir veinte años de existencia (el quinteto, no Camilo).
El "Negro" Matta, como lo conocen en su tierra, adaptó la zamba de Les Luthiers con mucho respeto por el original, metiendo aquí y allá algunas cucharaditas de su personal escritura coral y pequeñas dosis de chalchalerismo puro. Se las ingenió para que cada cantante tuviera su solo en algún momento del desarrollo de la canción. Las guitarras fueron tocadas por el virtuoso y sensible Luis Chazarreta, a la sazón dueño del estudio La Cuerda, donde se hizo la grabación.
El día riojano dio comienzo con nuestra llegada a la terminal de micros, donde nos esperaba Camilo. De allí fuimos en su auto a comprar pan casero con chicharrones a lo de una señora que tiene unos hornos en la ruta que lleva a la quebrada. Fuimos hasta el dique, donde tomé una foto de Willy que ya mostraré si el retratado me autoriza. Volvimos para la ciudad para tomar unos mates y preparar el almuerzo, charlando al sol en el patio de los Matta.
Luego de una suculenta carne al disco preparada por nuestro amigo, a la que le hicimos honor entre varios (y de unas botellitas de tinto que parecían estar pinchadas ya que se vaciaban todo el tiempo) hubiera sido el tiempo de la obligatoria siesta, pero nos "embalamos" escuchando música, hablando y contando cuentos. Así que se hizo la hora de ir al estudio; no habíamos ido tan lejos para dormir. No quedó más remedio que comprar unos víveres para matar el hambre y la sed durante la grabación, cosa que con diligencia hicieron los muchachos del grupo, mientras Willy y Luis preparaban los micrófonos para hacer la toma de las voces.
La grabación no llevó mucho tiempo y fue muy placentera. Lo que quedó plasmado tiene un nivel (así, sin mezclar todavía) que pasma a cualquiera que escuche, por la expresividad del conjunto y de cada voz. En la foto vemos, de derecha a izquierda, a Oscar (reemplazó a Manolo, el tenor primero titular, aquejado por una molestia en la garganta), Carlos, Camilo, Nicolás y Andrés. Una vez terminada la sesión, discutimos sobre qué cenaríamos. Fuimos todos a casa de Carlos (uno de los tenores del grupo) y pedimos unos suculentos sánguches de lomito o milanesa mientras veíamos una pelea por el título desde el Madison Square Garden neoyorquino (Cotto-Judah, ganó por KO el primero). A las dos de la mañana el sueño nos ganó a nosotros, y cada uno buscó su cama para descansar unas horas. El domingo teníamos que estar en pie temprano: siete y media de la mañana salía el micro que nos llevaría a la Docta, continuando nuestro periplo. Ya dejando atrás los olivares riojanos comenzamos a extrañar a la ciudad de tan grato recuerdo...